

Croacia sufre un duro revés en su preparación: Bélgica le endosa un 0-2 con gol de Lukaku en el descuento
La selección croata, finalista del último Mundial, cayó ante Bélgica en un amistoso clave previo a su debut en la cita mundialista, con un doblete de los 'Diablos Rojos' que deja dudas en el equipo de Zlatko Dalić.
La noche en Bruselas no fue amable con Croacia. A solo dos semanas de su estreno en el Mundial, la selección balcánica, subcampeona del mundo en 2022, recibió un severo correctivo por parte de Bélgica (0-2) en un partido que sirvió como termómetro de su estado de forma. Los goles de Youri Tielemans (37') y Romelu Lukaku (95'), este último en el tiempo de descuento, dejaron al descubierto las carencias de un equipo que, pese a los cambios tácticos, no logró encontrar el ritmo necesario para inquietar al conjunto local. El resultado, más allá del carácter amistoso, supone un jarro de agua fría para un bloque que aspiraba a llegar en plenitud a la máxima competición internacional.
El seleccionador croata, Zlatko Dalić, optó por un once inicial con varias ausencias notables, como la de Luka Modrić, quien entró en el minuto 57 para intentar dar un giro al encuentro. Sin embargo, la falta de conexión en el mediocampo —con Mateo Kovačić y Marcelo Brozović como ejes— y la fragilidad defensiva, especialmente en las bandas, facilitaron el juego ofensivo belga. Duje Caleta-Car, central del Real Sociedad, ni siquiera pisó el césped, mientras que Luka Sučić, otro de los jugadores con pasado en el fútbol español, saltó al campo en la segunda mitad sin poder alterar el marcador. La imagen de un Lukaku imparable, que aprovechó un error defensivo para sentenciar el partido en el 95', fue el colofón a una noche para olvidar.
Más allá del resultado, el partido dejó varias lecturas preocupantes. Croacia, que en los últimos años ha basado su éxito en la solidez colectiva y la experiencia de sus veteranos, mostró una versión desdibujada, con dificultades para generar juego asociativo y una defensa vulnerable a los contraataques. Bélgica, por su parte, demostró que, pese a no estar en su mejor momento generacional, sigue siendo un rival incómodo, con Kevin De Bruyne como director de orquesta y Lukaku como referencia letal. Para los croatas, este amistoso debe servir como alerta: el Mundial no perdona errores, y el margen para corregirlos es cada vez más estrecho.
El contexto no ayuda. Croacia llega al torneo con un equipo en transición, donde figuras históricas como Modrić o Ivan Perišić (este último entró en el 70') comparten vestuario con jóvenes promesas como Martin Baturina o Petar Musa, pero la mezcla no termina de cuajar. Bélgica, en cambio, parece haber encontrado un segundo aire con una generación que, aunque envejecida, mantiene la calidad individual para competir. Si los 'Vatreni' no reaccionan, su participación en el Mundial podría quedar en un mero trámite, lejos de las hazañas de ediciones pasadas.
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