
Álex Baena sitúa el Mundial como motor de confianza: «Sigo siendo el mismo»
El centrocampista español explica que la experiencia en el Mundial no transformó su estilo, pero sí le dio el impulso necesario para creer en sí mismo y desenvolverse en escenarios de máxima exigencia.
Álex Baena ha situado el Mundial 2026 como un punto de inflexión en su carrera, aunque no en el sentido de un cambio de estilo o de identidad futbolística. Lo que el torneo le proporcionó, según sus propias palabras, fue un salto de confianza que le ha permitido mirar hacia adelante con mayor seguridad.
Un impulso que no cambia su forma de jugar
El centrocampista andaluz deja claro que su paso por la Copa del Mundo no supuso una transformación táctica ni una modificación de su rol. En su lectura, la experiencia le sirvió para comprobar que puede rendir cuando la exigencia aumenta, sin que eso implique una reinvención.
«A lo mejor no cambiar porque creo que sigo siendo el mismo, pero sí que me dio ese impulso para tener más confianza, a creer en mí mismo y demostrarme sobre todo a mí mismo que puedo jugar en escenarios como ese y me vino muy bien», afirmó el jugador en declaraciones para El Desmarque en la zona mixta tras el partido de España ante Inglaterra en Wembley.
La reflexión sitúa el efecto del torneo en el terreno de la seguridad personal. Baena no habla de una nueva forma de entender el fútbol, sino de la convicción de que puede responder cuando el nivel de exigencia se eleva. Esa es la idea que repite tanto cuando valora su recorrido internacional como cuando valora su momento actual en el plano colectivo.
Cómodo cuando vuelve a la selección
Tras su participación en el Mundial, Baena ha recuperado protagonismo en las convocatorias de Luis de la Fuente, un espacio del que había generado ciertas dudas previas. Su estado de ánimo refleja esa recuperación.
«Me siento muy a gusto, con mucha confianza cada vez que vengo aquí y ojalá seguir con ese idilio durante mucho tiempo», señaló el futbolista, que celebró además la capacidad del grupo para no rendirse en los momentos complicados. «Somos un grupo que tiene muchísima ambición, que quiere ganar todos los partidos. Lo bueno de este equipo es que somos incansables, queremos más y al final también es un espíritu que nos ha llevado a conseguir grandes cosas y no perder ese espíritu hasta el minuto 90 que pite el árbitro», añadió.
El buen momento en el Atlético de Madrid
El presente de Baena se vive en un contexto positivo tanto con la selección como en el plano de club. En el Atlético de Madrid, el mediapunta ha comenzado la temporada con una versión más productiva que la de su primer año como rojiblanco, lo que refuerza la sensación de progresión que él mismo reconoce.
Lo que sí ha expresado con claridad es que el Mundial le ayudó a ganar confianza y a demostrarse que puede desempeñarse en escenarios de máxima exigencia. Su propia explicación vincula la cita a una mayor seguridad personal, sin entrar en cambios concretos de su papel sobre el terreno de juego.
De cara al Balón de Oro
El jugador también se pronunció sobre el Balón de Oro, una de las grandes conversaciones del momento en el fútbol europeo. Baena situó a Lamine Yamal como su principal candidato al galardón y no descartó la posibilidad de aparecer en la lista de nominados de France Football en el futuro.
«Para mí, el ganador tiene que ser Lamine porque, si ves el partido de hoy, te sientas y disfrutas de cómo juega. Creo que metería también a Rodri, a Messi y también podríamos meter ahí a Fabián por todo lo que ha ganado este año», declaró entre risas. Sobre su propia posibilidad de optar al premio, fue más cauteloso: «No, no, yo todavía no estoy ahí pero ojalá que sí».
El mediapunta del Atlético de Madrid afronta así su presente entre la satisfacción por su momento con la selección y el buen arranque de curso en el plano doméstico. La novedad que él mismo destaca no es un cambio radical, sino el impulso recibido para creer más en sus capacidades.
