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España asalta Wembley y vence a Inglaterra en un 2-3 de alto voltaje
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España asalta Wembley y vence a Inglaterra en un 2-3 de alto voltaje

Por Redacción FútbolAlDía

La Roja superó a Inglaterra en Wembley gracias al talento de Lamine Yamal, Baena y Oyarzabal, resistió la presión local y sobrevivió a un penalti al larguero para encadenar 39 partidos sin perder.

Wembley convierte el error en combustible

España salió de Wembley con una victoria de enorme valor, Inglaterra 2 - 3 España, pero el marcador apenas alcanza a explicar la complejidad de una noche en la que cada equipo impuso su ley durante distintos tramos. La selección de Luis de la Fuente encontró el triunfo en la calidad de sus futbolistas ofensivos y en su capacidad para corregir una salida de balón sometida a una presión feroz.

El encuentro comenzó con un golpe de autoridad de Lamine Yamal. En el minuto 2, el extremo leyó un error grave de Marc Guéhi, atacó el espacio con la naturalidad de quien ya juega estos partidos como un veterano y definió con precisión. España encontró así una recompensa inmediata a su vigilancia sobre la primera construcción inglesa, aunque el tanto no apagó la reacción de Wembley.

Inglaterra convirtió el partido en una batalla física. Saka fijó a Cucurella, Gordon atacó con insistencia el costado de Pubill y Jude Bellingham apareció entre líneas para acelerar cada recuperación. España tuvo problemas para conectar a Rodri con Dani Olmo y sus extremos, mientras el equipo de Thomas Tuchel robaba arriba y obligaba a Unai Simón a intervenir con seguridad en los balones aéreos.

La reacción local llegó a través de dos vías distintas: una transición vertiginosa de Gordon y un grave desajuste defensivo español. Tuchel calificó la acción del jugador inglés como «una transición de primer nivel», una descripción que resume la velocidad con la que Inglaterra castigó cada pérdida. Poco después, un remate de Kane acabó desviado hacia su propia portería por Cucurella, en una jugada desafortunada que retrató la incomodidad española para salir limpia bajo presión.

La presión inglesa contra el talento de Baena

El mérito de España estuvo en no abandonar su identidad cuando el partido exigía resistir. Rodri sufrió en la primera fase, perdió balones poco habituales en él y cometió además la falta sobre Bellingham que concedió a Inglaterra una oportunidad inmejorable desde el punto de penalti. Kane golpeó el larguero y Unai Simón, más allá de la fortuna, completó una actuación sobria, segura y decisiva.

Ese lanzamiento marcó un punto de inflexión emocional. Inglaterra había encontrado energía en cada robo, pero comenzó a pagar el precio de un esfuerzo muy alto. El propio Tuchel aseguró, en declaraciones recogidas por Mundo Deportivo, que su equipo recuperó «entre 12 y 15 balones más que España en campo contrario». La cifra explica el dominio territorial local, pero también la paradoja de la noche: tanta recuperación no se transformó en suficientes ocasiones claras.

España necesitaba una pausa y la encontró en Álex Baena. El centrocampista apareció entre la presión y el área, recibió con personalidad y conectó un disparo desde la frontal que devolvió a la selección española la confianza en su plan. Baena no solo aportó el gol; también fue el futbolista capaz de cambiar la altura de los ataques, atraer rivales y liberar a Lamine para que recibiera de cara.

La remontada española tuvo después la firma de Mikel Oyarzabal, fino en la definición y sereno cuando el partido reclamaba sangre fría. El delantero resolvió con una picadita tras recibir el pase de Baena, una acción de precisión quirúrgica que castigó la desorganización inglesa. España ya no necesitaba correr detrás del encuentro: podía gobernarlo con balón.

Lamine pinta la noche y Oyarzabal la firma

Lamine Yamal fue el gran hilo conductor de la victoria. Marcó, asistió en la circulación ofensiva, dejó un taconazo de enorme calidad para Dani Olmo y obligó a Inglaterra a replegarse cada vez que encaró. Su actuación tuvo la madurez de un futbolista acostumbrado a los focos y la irreverencia de quien todavía juega con la imaginación intacta.

Olmo ayudó a dar sentido a los ataques, mientras Ferrán Torres amenazó con ampliar su cuenta particular después de varias llegadas peligrosas. Nico Williams también aportó profundidad y desborde, aunque un resbalón en una acción defensiva le dejó una huella amarga en una noche en la que España tuvo que convivir con errores puntuales.

En el centro de la defensa, Pau Cubarsí y Aymeric Laporte sostuvieron el duelo aéreo con Harry Kane y resistieron el juego directo inglés. Rodri, tras una primera fase incómoda, terminó liderando la reacción con más presencia en la recuperación y en la salida. Y cuando el encuentro entró en su último tramo, la entrada de Pedri permitió a España enfriar el ritmo, esconder la pelota y encontrar espacios ante una Inglaterra más estirada.

La selección inglesa no dejó de intentarlo. Gordon siguió siendo su amenaza más constante, Bellingham buscó el último pase y Kane obligó a la zaga española a defender cada centro con máxima concentración. Sin embargo, la intervención final de Unai Simón y la capacidad de Laporte para imponerse por arriba sellaron una resistencia de alto nivel. España volvió a demostrar que también sabe ganar cuando no domina todos los minutos.

Tres puntos que elevan la candidatura española

El triunfo permite a España arrancar con tres puntos de enorme peso y encadenar 39 partidos sin conocer la derrota. Más importante aún, confirma que la selección puede sobrevivir a un escenario de presión extrema sin renunciar a su talento. Inglaterra se queda con la sensación de haber generado suficientes fases de dominio para competir, pero también con la obligación de reducir los errores individuales que decidieron la noche.

Tuchel reconoció que los fallos defensivos fueron determinantes y reclamó aprendizaje antes del próximo compromiso en Praga. En el bando español, la victoria refuerza la autoridad de un grupo que combina juventud, jerarquía y recursos para resolver partidos de distinta naturaleza.

La noche de Wembley tuvo además una consecuencia institucional. En la zona mixta, Rafael Louzán confirmó que la RFEF ha presentado a la UEFA la candidatura de España para albergar la fase final de la Nations League del 9 al 13 de junio de 2027, con el Santiago Bernabéu y el Nuevo José Zorrilla como sedes propuestas. La Roja no solo ganó en Londres: dejó también un mensaje de ambición continental.

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